No es una bufanda: es el invento calentito de Daga que tu cuello va a agradecer tras horas de pantalla
Así funciona la almohadilla térmica diseñada para aliviar tensión, mejorar el confort diario y encajar fácilmente en tu rutina de autocuidado en casa
Hay días en los que el cuerpo te manda avisos clarísimos: cuello cargado, hombros como piedras y cero ganas de estirarte en una esterilla a hacer yoga. Y si te tiras horas encorvada frente al portátil, acumulas tensión sin darte cuenta y piensas constantemente que necesitas ir al fisio, sabes perfectamente de lo que hablamos. Por eso no sorprende que cada vez más gente busque soluciones de bienestar fáciles en casa. Y ahí encaja a la perfección la almohadilla térmica de Daga, pensada para aliviar justo donde más lo necesitamos.
La marca lleva tiempo apostando por este tipo de gadgets centrados en el bienestar cotidiano, como ya vimos con la bufanda térmica de Daga, un invento pensado para aliviar molestias mientras sigues con tu vida: dando un paseo, haciendo recados o tomándote algo en una terraza con amigos.
Un diseño suave que abraza y se adapta a tu cuerpo

Así es la almohadilla térmica Daga Confort Cervical y Hombros, solo disponible en color beige
Lejos de ser un simple accesorio calentito, este dispositivo se dedica a aplicar calor localizado de forma segura y controlada para favorecer la relajación muscular y esa sensación de pausa reparadora que tanto cuesta conseguir entre mails, notificaciones y pantallas. Este enfoque de la marca conecta con esa filosofía más pausada que ahora se reivindica tanto -el famoso "Enero Slow"- y que apuesta por bajar el ritmo y cuidarse más desde casa, especialmente tras épocas tan intensas como las Navidades.
Lo primero que llama la atención de la almohadilla Daga Confort Cervical y Hombros no es solo que caliente, sino su diseño ergonómico. No es una manta eléctrica cualquiera: su forma está pensada para envolver la zona cervical y los hombros, de manera que se mantiene en su sitio mientras trabajas, lees o estás tirada en el sofá viendo una serie. Además, incorpora un cierre de velcro ajustable, así que puedes adaptarla fácilmente a tu cuerpo sin sensación de rigidez.




Y aquí entra otro factor clave en cualquier producto wellness: el tacto. Su doble tejido con interior de felpa y textura ultrasuave da una sensación acogedora y convierte la experiencia en algo mucho más sensorial. Vamos, que siempre que lo uses vas a querer quedarte diez minutitos más.
Calor inteligente y consumo controlado
Más allá de la comodidad, uno de los puntos aspectos más interesantes es la incorporación de la tecnología Intellisense, que permite que la almohadilla adapte el calor a tu temperatura corporal, al entorno y a las necesidades del momento. ¿Cómo se traduce esto en la práctica? En un calentamiento rápido, pero también en un mantenimiento eficiente de la temperatura sin picos excesivos, por lo que su consumo energético es bajo una vez alcanzado el nivel deseado.




También tiene multi-temporizador con apagado automático a los 45, 60 o 90 minutos, un detalle especialmente útil si eres de las que se relajan tanto que acaban quedándose dormidas en el sofá (y sí, me incluyo). Y si quieres usarla en la cama, se puede hacer, pero siempre ajustando la intensidad al nivel más bajo y teniendo en cuenta que el dispositivo cuenta con desconexión automática de seguridad tras varias horas de funcionamiento.
En lo cotidiano, también suma puntos: es lavable a 30 ºC (retirando el mando), puede secarse en secadora con ciertas precauciones y está pensada para un uso doméstico sencillo. Eso sí, como cualquier producto térmico, tiene sus normas básicas de seguridad: no debe usarse mojada, doblada ni dejarla en manos de niños pequeños.
Precio y disponibilidad
La almohadilla térmica Daga Confort Cervical y Hombros parte de 54,99 euros, aunque actualmente tiene un 18 % de descuento en la web oficial de Daga y puedes conseguirla por tan solo 44,99 euros, lo que la convierte en una opción bastante accesible dentro del enorme universo de accesorios wellness-tech. Es fácil de integrar en tu rutina y capaz de marca la diferencia después de un día largo frente al portátil o en pleno invierno.