De Instagram a Europa: así es Singular Wardrobe, la marca española que ha hecho de la personalización su seña de identidad
Blazers y sudaderas personalizadas han definido el crecimiento de Singular Wardrobe, una firma nacida en Barcelona que ahora amplía su presencia más allá del mercado nacional
Singular Wardrobe nace en 2019 a partir de una inquietud personal. Su fundadora, Carlota Oller, echaba en falta prendas que no fueran iguales a todas las demás y que permitieran cierta libertad a la hora de vestir. “Me di cuenta de que no encontraba prendas originales a las que yo pudiera dar mi propio toque”, explica.
Desde el inicio, la personalización fue el punto de partida. La posibilidad de elegir iniciales, fechas o palabras con significado propio dio forma a una propuesta distinta, con un claro componente emocional. Oller define la marca como “una experiencia con estilo, con toques que nos hacen diferentes y forman parte de nuestro ADN”.
Crecer escuchando a las clientas
Desde el principio, la marca ha vendido casi exclusivamente online y, sobre todo, a través de Instagram. Ese contacto directo ha sido clave en su evolución. Los mensajes, las preguntas y los comentarios de las clientas han ido marcando el rumbo de los diseños, los colores y las nuevas incorporaciones al catálogo.
En lugar de trabajar con colecciones cerradas, la propuesta se ha ido ajustando a la conversación directa con las clientas. El crecimiento ha seguido el ritmo de lo que funcionaba y de lo que iban pidiendo, manteniendo siempre un trato cercano.
Blazers y sudaderas como prendas clave

Las blazers se han convertido en una de las prendas más reconocibles de Singular Wardrobe gracias a los detalles que transforman cada diseño.
Dentro del catálogo hay dos piezas que destacan por encima del resto, las blazers y las sudaderas. Son las que mejor resumen el enfoque de la marca y se han convertido en superventas porque admiten pequeños cambios que hacen que cada prenda no sea igual a la anterior.

Sudaderas de Singular Wardrobe combinadas en looks de estilos diferentes.
Las blazers elevan looks sencillos y les añaden un punto distinto, mientras que las sudaderas encajan en una forma de vestir más relajada. En ambos casos, esos detalles son los que marcan la diferencia y definen el carácter de cada prenda.
Producción local y personalización artesanal
La producción se apoya en talleres locales y de proximidad, una decisión que marca la forma de trabajar de la marca desde el principio. Las prendas se realizan de manera artesanal, lo que permite controlar cada encargo y responder con rapidez a los pedidos. “Trabajar cerca nos da mucha flexibilidad y nos permite ser ágiles”, explica Carlota Oller.

El trabajo con talleres locales permite aplicar detalles personalizados también en prendas de abrigo, manteniendo el control del proceso y los tiempos de entrega.
Este sistema hace posible servir pedidos en pocos días, algo especialmente valorado cuando las prendas se compran para regalar. Además, facilita trabajar con series limitadas y ajustar mejor la producción, evitando excedentes y manteniendo un ritmo más realista.
De España a Europa, un paso medido
Tras consolidarse en el mercado español y alcanzar una facturación de 1,3 millones de euros en 2024, Singular Wardrobe abre ahora una nueva etapa con su llegada a Italia y Portugal. Este paso se produce después de varios años de crecimiento progresivo y de una forma de trabajar que ya había encontrado su sitio.
La marca afronta esta expansión sin cambiar lo que la ha definido hasta ahora. La relación cercana con las clientas y el cuidado en cada prenda siguen siendo el punto de partida, también en esta nueva fase. Más que un cambio de rumbo, la entrada en otros mercados responde a la continuidad de una manera de hacer que se ha ido consolidando con el tiempo.