El conjunto de falda y camisa que no dice mucho hasta que lo ves puesto
Teresa Furquet demuestra cómo un conjunto de Laganini gana fuerza cuando se ve puesto y en movimiento
Con las fiestas recién terminadas y el ritmo volviendo poco a poco a la normalidad, Teresa Furquet compartía un conjunto de falda y camisa que ella misma resumía: “así a lo mejor no os dice nada”. Y, precisamente, ahí está el punto de partida del look. No es un conjunto que impacte de primeras; gana cuando se ve puesto. La proporción y el movimiento son los que hacen que funcione con mucha más fuerza, algo habitual en los looks que comparte y que suelen poner el acento en marcas españolas con identidad propia.
Cuando todo encaja al verlo puesto

Conjunto de falda y camisa de Laganini y botas OTIS de Malababa | Instagram @teresafurquet
El conjunto pertenece a Laganini, una firma que trabaja con ediciones limitadas y una clara atención al patrón y al tejido. En este caso, el tartán en tonos rosa y verde —arriesgado a primera vista— se vuelve sorprendentemente fácil de combinar cuando se lo vemos a Teresa.
La proporción del conjunto y la caída de las piezas suavizan la mezcla de colores y hacen que encaje con naturalidad. Es uno de esos estampados que gana cuando se ve en acción, porque ahí es donde aparece su verdadero atractivo.
Camisa y falda: dos piezas con recorrido propio

Camisa Candy Tea Tartán (125€) y Falda Zanzíbar Tea Tartán (119€) | Laganini
La camisa tiene un patrón relajado, con una lazada que le da personalidad y un toque especial; el algodón orgánico aporta caída y suavidad, algo que se aprecia al combinarla con la falda del mismo estampado, de largo midi y vuelo contenido gracias a los godets.
Las dos piezas funcionan bien juntas, pero también por separado. La camisa encaja fácilmente con vaqueros o con pantalones beige o marrones, mientras que la falda funciona bien con prendas lisas, ampliando las opciones dentro del armario. Esa versatilidad es parte de su atractivo y explica por qué el conjunto no se queda en un único look.
El precio de ambas prendas y su confección en España refuerzan esa idea de piezas pensadas para acompañar más allá de una sola temporada, sin depender de un momento concreto.
Las botas atemporales made in Spain

Bota alta de piel Carmela, modelo OTIS (322€; antes 460€) | Malababa
El conjunto se apoya en unas botas altas de Malababa, en piel suave y con tacón medio, que aportan un punto urbano bien integrado en el look. Son un tipo de calzado de líneas sencillas, fácil de combinar y que, además, ahora se encuentra rebajado. El modelo está disponible en otros tonos, aunque en este caso el marrón encaja especialmente bien con la gama de colores del conjunto.
El resto del estilismo —abrigo, guantes, bolso y gafas de sol— responde al frío y al momento del año. Son elecciones prácticas, sin voluntad de construir una imagen perfecta, que encajan con una forma de vestir muy natural y reconocible en los looks que suele compartir Teresa Furquet.
Para volver a la rutina
Este look encaja especialmente bien en esos momentos en los que apetece vestirse sin complicarse pero con cierta intención. Funciona para ir a la oficina, para un plan familiar o para quedar a comer con amigas, y se adapta fácilmente llevando las prendas por separado. Esa versatilidad es la que hace que acabe teniendo recorrido en el armario, incluso cuando en la percha no llama especialmente la atención.