Longchamp SS26: la revolución brillante que transforma el invierno en una fiesta
La firma francesa reinterpreta la temporada fría con lentejuelas, texturas plumíferas y una elegancia nocturna que celebra la luz en cada movimiento.
La próxima primavera-verano 2026 llega con una propuesta que reinterpreta el invierno desde una mirada radiante y etérea. Longchamp presenta una colección donde la mujer parisina se mueve entre texturas mullidas, destellos metálicos y siluetas que celebran la libertad. La firma lo deja claro: la temporada se construye sobre una dualidad magnética entre comodidad y sofisticación, una combinación que define el nuevo lujo cotidiano.
En una búsqueda incesante de la moda por equilibrar funcionalidad y fantasía, Longchamp propone un universo donde las prendas se convierten en un refugio cálido sin renunciar al encanto festivo. La imagen de la pista de hielo (evocada por Sophie Delafontaine) funciona como metáfora de ese brillo emocional que acompaña cada look.
Lentejuelas que elevan el espíritu festivo
La colección abre con una declaración rotunda: las lentejuelas vuelven como símbolo de celebración y movimiento. La mujer Longchamp pasea por calles nevadas con sudaderas brillantes y faldas skater que transforman el athleisure en un código nocturno renovado. La marca apuesta por una estética que combina lo deportivo con lo glamuroso, creando un lenguaje híbrido que conecta con las nuevas generaciones.

LONGCHAMP SS26
Los vestidos de tul con aberturas estratégicas y los tops asimétricos refuerzan esa idea de brillo dinámico, pensado para capturar la luz en cada giro. El vestido carmesí de silueta holográfica se convierte en una de las piezas más potentes de la colección, especialmente cuando se acompaña de las joyas de hombro Le Roseau, que añaden un toque de halo luminoso.
La poética de la ligereza plumífera
Por otro lado, Longchamp explora la estética del peso pluma. Abrigos con capucha y faldas vaporosas se mueven con la misma fluidez que una bailarina sobre hielo. La marca introduce un juego de volúmenes que aporta un matiz de poesía jubilosa, perfecto para quienes buscan prendas que acompañen el movimiento sin perder elegancia.

LONGCHAMP SS26
Estas piezas funcionan como un puente entre estaciones: abrigos que abrigan sin saturar, faldas que flotan sin perder estructura y tejidos que envuelven sin renunciar a la sensación aérea.
Puntos envolventes para un invierno cálido y chic
El punto se convierte en protagonista de la narrativa invernal. Longchamp propone chaquetas kimono, cuellos altos y vestidos largos adornados con lentejuelas discretas que aportan un toque de sofisticación mullida. La paleta (marfil y negro profundo) refuerza la idea de un armario versátil, pensado para transitar del día a la noche con naturalidad.

LONGCHAMP SS26
Uno de los gestos más interesantes de la colección es el cárdigan anudado al cuello, que funciona como bufanda. Esta reinterpretación del layering demuestra cómo la marca entiende la moda como un espacio de juego y protección.
Elegancia nocturna con un toque boho refinado
Para la noche, Longchamp apuesta por tweed con hilos metálicos, monos cortos con cola y versiones renovadas del eterno little black dress. La superposición del vestido de tirantes sobre un cuello alto aporta un guiño contemporáneo que actualiza el clásico sin perder su esencia icónica.

LONGCHAMP SS26
El espíritu boho aparece en vestidos largos de escote barco, tops cortos y faldas fluidas en tonos crema, ámbar y café. Los drapeados aportan una sensación de gracia ligera, perfecta para quienes buscan una silueta que acompañe el movimiento sin rigidez.
Una temporada que invita a brillar y recordar
La colección SS26 de Longchamp no solo propone prendas: construye un imaginario emocional. La pista de hielo, los destellos infantiles y la magia de los conjuntos brillantes se convierten en un homenaje a la memoria y al deseo de celebrar la luz incluso en los días más fríos.
Longchamp firma así una temporada donde la moda se convierte en un refugio cálido, un espacio para jugar con texturas, reinventar códigos y abrazar la belleza luminosa que define a la mujer parisina contemporánea. Donde la luz del blanco toma poder, pero donde no se nos olvidan las sombras con el negro y la pasión en las prendas rojas. Una muestra de una primavera elegante y sofisticada.