Los relojes que se vieron en la Super Bowl: de Bad Bunny a Travis Scott
Entre la grada y el escenario, una selección de relojes que reflejan estilos y actitudes muy distintas en la noche del gran partido
La Super Bowl vuelve a demostrar cada año que es mucho más que un partido. Durante unas horas, deporte, música y moda se mezclan en un mismo escenario y todo se observa con lupa. Los relojes no son una excepción. Entre actuaciones, celebridades y looks muy pensados, aparecen en segundo plano como un detalle que dice mucho de quién los lleva y de cómo vive el momento.
En esta edición, entre la grada y el escenario, se vieron desde piezas de alta relojería hasta elecciones llamativas y poco previsibles.
Bad Bunny y el Royal Oak de malaquita

Bad Bunny con el Audemars Piguet Royal Oak de malaquita durante el espectáculo de la Super Bowl | Getty Images
Uno de los relojes más comentados fue el que llevó Bad Bunny durante su actuación. El artista apostó por un Audemars Piguet Royal Oak de oro amarillo con esfera de malaquita, un modelo presentado apenas unos días antes del evento. El verde intenso de la esfera encajaba con el conjunto blanco que llevaba en escena y hacía que el reloj destacara a simple vista.
La malaquita, con vetas únicas en cada pieza, continúa la tendencia de los diales de piedra natural y convierte cada reloj en un ejemplar distinto. Bad Bunny eligió la versión de 37 mm, una medida que se está viendo cada vez más, incluso en relojes deportivos de lujo.
Jay-Z y el Patek Philippe Celestial

Jay-Z con su Patek Philippe Celestial siguiendo el partido desde la grada | Getty Images
Desde la grada, Jay-Z volvió a demostrar su afinidad por la alta relojería con un Patek Philippe Celestial de platino. El reloj, uno de los más complejos e icónicos de la firma, reproduce el cielo nocturno del hemisferio norte, con la posición de las estrellas y las fases de la luna en tiempo real.
Se trata de una pieza considerada ya un icono del siglo XXI dentro de Patek Philippe, valorada en varios cientos de miles de dólares. No es la primera vez que Jay-Z la luce en una Super Bowl —ya lo hizo en la edición de 2020—, lo que refuerza la idea de un reloj elegido por afinidad personal más que como simple accesorio.
Jamie Foxx y el Hublot Big Bang

Jamie Foxx con un Hublot Big Bang Unico King Gold Pavé durante la noche de la Super Bowl.
Si hubo un reloj que se hizo notar desde la grada, fue el de Jamie Foxx. El actor apareció con un Hublot Big Bang Unico King Gold Pavé, una versión en oro del cronógrafo más emblemático de la marca, con diamantes recorriendo la caja y el bisel.
Frente a otros modelos vistos esa noche, su elección se situaba claramente en un registro más llamativo, por tamaño y presencia.
Tom Brady y el Royal Oak de cerámica azul

Tom Brady con un Audemars Piguet Royal Oak de cerámica azul en el estadio | Getty Images
El exjugador de fútbol americano llevó un Audemars Piguet Royal Oak Perpetual Calendar de cerámica azul, un modelo lanzado en 2022 que fue el primero de la firma en combinar caja y brazalete íntegramente en este material.
El azul se mantiene en todo el reloj, desde la caja hasta la esfera, y le da un aspecto muy uniforme. Es una pieza deportiva y de alto nivel, en línea con el estilo que suele mostrar en este tipo de apariciones.
Chris Pratt y el Panerai Luminor BiTempo

Chris Pratt con un Panerai Luminor BiTempo siguiendo el partido desde la grada | @prattprattpratt
El caso de Chris Pratt fue distinto. El actor acudió a la Super Bowl como aficionado declarado, tal y como compartió en sus redes, con un look cómodo y funcional. En su muñeca llevaba un Panerai Luminor BiTempo de titanio DLC.
Es un reloj de estética deportiva y gran tamaño, pensado para llevarlo durante horas sin preocuparse demasiado. Una elección coherente para alguien que va a vivir el partido desde la grada.
Travis Scott y el Casio con calculadora

Travis Scott con un Casio con calculadora en la grada durante la Super Bowl | Getty Images
El contrapunto absoluto lo puso Travis Scott, que apareció con un Casio con calculadora, uno de esos modelos míticos de los años 80. Frente a los relojes de alta relojería vistos esa noche, su elección fue sencilla y muy ligada a la cultura pop.
Una forma distinta de entender el estilo en una cita donde el lujo suele ocuparlo todo y que llamó la atención precisamente por salirse de lo habitual.
En una noche marcada por el espectáculo dentro y fuera del campo, con actuaciones memorables y una grada llena de rostros conocidos, los relojes formaron parte de ese brillo general. Un detalle más dentro de una Super Bowl vivida a lo grande, donde cada aparición sumó su propio toque de estilo.