La línea infantil que está revolucionando el baño: APoEM Kids y sus fórmulas 100% naturales
Una colección 100% natural que convierte el baño en un momento de calma, conexión y cuidado sensorial para los más pequeños.
La categoría kids beauty vive un momento de auge, pero es una línea de productos en la que no vale cualquier cosa. En este aspecto, APoEM Kids irrumpe con una propuesta que combina piel delicada y bienestar sensorial. La marca presenta una línea pensada para convertir el baño en un momento de conexión, calma y cuidado consciente, con fórmulas 100% naturales que respetan incluso las pieles más sensibles. Esta colección destaca por su enfoque holístico y por una selección de ingredientes que actúan como una protección natural para los más pequeños.
Happy Lollipop: el gel 2 en 1 que respeta la barrera cutánea
Dentro de la línea, Happy Lollipop Hair & Body Wash se posiciona como el producto más versátil gracias a su fórmula 2 en 1, perfecta para bebés y recién nacidos. Su combinación de aceites orgánicos de coco y oliva limpia con suavidad mientras mantiene la barrera hidrolipídica en equilibrio. A esto se suma la acción calmante del aloe vera y el nopal, dos activos que ayudan a reducir la inflamación y aportan confort inmediato. El extracto de semilla de algarrobo actúa como una defensa natural, creando un escudo protector que cuida la piel durante y después del baño.

APoEM Kids : Happy Lollipop Hair & Body Wash
Este gel no solo limpia: acompaña el ritual nocturno con una experiencia aromática suave que ayuda a los niños a relajarse antes de dormir, y puedo asegurar que siempre es útil. Una propuesta que encaja con la tendencia creciente hacia productos que combinan eficacia sensorial y sostenibilidad.
Sweet Almond Cleansing Oil: nutrición profunda para pieles sensibles
El segundo lanzamiento, Sweet Almond Cleansing Oil, es un aceite de baño que se transforma en crema al contacto con el agua. Su fórmula con aceite de oliva fermentado, lavanda, manzanilla y romero ofrece una acción nutritiva que resulta ideal para pieles sensibles o con tendencia atópica. Este tipo de texturas, cada vez más presentes en el universo beauty, permiten limpiar sin agredir y reforzar la barrera cutánea desde el primer uso.

APoEM Kids: Sweet Almond Cleansing Oil
El aceite se convierte en un aliado perfecto para quienes buscan un baño que combine limpieza y tratamiento, aportando una sensación de confort profundo que se mantiene durante horas. Además, su aroma suave convierte el momento del baño en un espacio de calma, algo especialmente valioso en rutinas infantiles.
Candid Face & Body Oil: la segunda piel que necesitan los más pequeños
Para completar el ritual, APoEM Kids presenta Candid Face & Body Oil, un aceite hidratante para cara y cuerpo formulado con aceites naturales de primera presión. Su mezcla de arroz, oliva fermentada, aguacate y rosa mosqueta crea una película ligera que actúa como una segunda piel protectora, ideal para sellar la hidratación tras el baño.

APoEM Kids: Candid Face & Body Oil
Este aceite destaca por su textura ligera y su rápida absorción, dos características esenciales en productos infantiles. Además, está libre de alérgenos, lo que lo convierte en una opción segura para familias que buscan fórmulas limpias y respetuosas. Su capacidad para reforzar la barrera cutánea lo convierte en un imprescindible en rutinas diarias, especialmente en épocas de frío o sequedad ambiental.
Una línea que responde a la nueva sensibilidad beauty
APoEM Kids se alinea con una tendencia clara: la búsqueda de productos que combinen naturalidad, eficacia y bienestar emocional. Las familias actuales valoran cada vez más los rituales que integran cuidado físico y sensorial, y esta línea ofrece una experiencia completa que va más allá de la higiene.
Los tres productos : Happy Lollipop, Sweet Almond Cleansing Oil y Candid Face & Body Oil; funcionan como un ritual completo que acompaña el baño, la hidratación y el descanso. Una propuesta que demuestra que la cosmética infantil puede ser sofisticada, respetuosa y profundamente sensorial, sin renunciar a la calma aromática que tanto valoramos los padres.