Los 5 errores con el contorno de ojos que están arruinando tu mirada (y cómo evitarlos)

La zona más delicada del rostro también es la que peor cuidamos: descubre los fallos que están apagando tu mirada y cómo corregirlos con gestos simples.

Los 5 errores con el contorno de ojos que están arruinando tu mirada (y cómo evitarlos)
Aplicar el contorno de ojos con la técnica correcta ayuda a reducir bolsas, mejorar la luminosidad y potenciar la firmeza de la mirada
Publicado en Tendencias Belleza

El contorno de ojos es una de las zonas más delicadas del rostro: su piel fina, sensible y con pocas glándulas sebáceas la convierte en la primera en mostrar signos de fatiga. No es casualidad que dermatólogos y expertas en dermocosmética insistan en que su cuidado requiere precisión, constancia y productos adecuados.

De hecho, en lo relacionado con los tratamientos estéticos es una zona que se trata con cautela y por separado del resto del rostro. Ya lo vimos en las distintas ponencias a las que acudimos de la mano de Innoaesthetic, donde el Dr. Víctor García-Guevara trató el tema en profundidad y expuso los diferentes problemas que se encuentran en esta zona y diferentes medios para tratarlos.

No obstante, más allá de los tratamientos clínicos, nos encontramos con productos de uso doméstico que ayudarán a prevenir o mejorar el estado de la piel de esta área tan delicada. Sin embargo, es probable que uses un contorno de ojos a diario y que estés cometiendo errores que impiden ver resultados reales. Aquí analizamos los cinco fallos más comunes (que destacan los especialistas) y cómo corregirlos para que tu mirada recupere luminosidad y firmeza.

1. Aplicar demasiado producto

Este es uno de los errores más habituales (incluso también para el resto del rostro) y, según las expertas en dermocosmética, uno de los que más consecuencias tiene. Aplicar más cantidad no mejora la eficacia: al contrario, puede saturar la piel y provocar irritación y miliums (son pequeños quistes de queratina que aparecen como puntitos blancos o amarillentos bajo la piel). De hecho, las especialistas advierten que “podemos congestionar la zona y que aparezcan quistes” si usamos más producto del necesario.

Contorno de ojos

Vía Freepik

Basta con una cantidad del tamaño de un grano de arroz para ambos ojos. El exceso no solo no hidrata más, sino que puede generar pesadez y congestión. La clave está en aplicar la cantidad justa y permitir que la fórmula se absorba por completo para mantener una hidratación equilibrada. En este aspecto, la expresión “menos es más” se aplica a la perfección.

2. Frotar o estirar la piel al aplicar o desmaquillar

La piel del contorno es extremadamente fina y cualquier fricción excesiva puede acelerar la aparición de líneas de expresión. Esta zona carece prácticamente de glándulas sebáceas y es muy propensa a deshidratarse, por lo que necesita gestos suaves y controlados.

Frotar, arrastrar o estirar la piel al aplicar el contorno o al desmaquillar favorece la flacidez e irritación. La recomendación es clara: aplicar el producto con toques suaves, preferiblemente con el dedo anular (porque es el dedo que ejerce menos fuerza), y desmaquillar sin fricciones agresivas para preservar la elasticidad natural.

Contorno de ojos

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En el caso del desmaquillante de ojos, hay productos específicos para esta zona que nos permitirán limpiar sin ser agresivos sobre la piel. Personalmente, me gustan los limpiadores con base de aceite que puedo aplicar suavemente con un algodón. Aplica el algodón con suavidad sobre el ojo y espera un minuto (quizás menos) y luego retira con suavidad sin hacer fuerza. Un gesto delicado puede marcar la diferencia entre una mirada irritada y una visiblemente revitalizada y fresca.

3. No usar contorno por la noche

La noche es el momento en el que la piel entra en modo regeneración. No aplicar el contorno en este momento es desaprovechar su mayor potencial. Por la noche, el contorno actúa con mayor eficacia, ayudando a reparar la fatiga acumulada.

Contorno de ojos

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Muchos usuarios lo aplican solo por la mañana, e incluso usan masajeadores fríos que solo aplican en su rutina de mañana. Pero los expertos coinciden en que la constancia es clave. Integrarlo en la rutina nocturna permite que los activos trabajen mientras duermes, favoreciendo una mirada más descansada y uniforme.

4. No trabajarlo correctamente (o no masajear la zona)

El masaje es un paso que muchos pasan por alto, pero es esencial para activar la microcirculación y absorción del producto. Los expertos suelen coincidir en que la zona periocular es especialmente propensa a la retención de líquidos, por lo que un buen masaje puede ayudar a drenar y reducir la hinchazón, ayudando a que las famosas bolsas en los ojos no hagan acto de presencia.

Contorno de ojos

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Unos movimientos circulares alrededor del ojo, drenaje hacia el lagrimal y toques ascendentes en la ceja pueden marcar la diferencia. Este gesto no solo potencia la eficacia del producto, sino que contribuye a una mirada más descongestionada y luminosa. En el mercado podrás encontrar herramientas o contornos de ojos diseñados para realizar estos masajes de forma eficaz.

Un masaje consciente transforma la aplicación en un ritual que mejora la textura y vitalidad del contorno. Yo antes aplicaba el contorno sin más y os aseguro que se nota la diferencia cuando incorporas un ligero masaje en tu rutina de belleza.

5. Usar la crema facial habitual en esta zona

Este error es más común de lo que parece. La doctora Rita Sêco lo explica con claridad:

El error más común es utilizar productos que no están formulados para esta zona.

La piel del contorno es hasta cinco veces más fina que la del resto del rostro, por lo que necesita activos específicos. Por eso, evitar el contorno mientras aplicamos el resto de productos es un gesto esencial para cuidar esta área.

Contorno de ojos

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Las cremas faciales pueden ser demasiado densas, provocar acumulación de líquidos o incluso irritar. Las expertas en dermocosmética advierten que una fórmula inadecuada puede congestionar la zona y favorecer la aparición de bolsas y quistes. Optar por un contorno diseñado para la zona periocular garantiza una aplicación segura y una mirada más firme y protegida.

Cómo elegir el contorno adecuado según tus necesidades

No todos los contornos son iguales, y elegir el adecuado puede marcar un antes y un después. Para ojeras pigmentadas, busca activos como vitamina C o niacinamida. Para bolsas, la cafeína es un clásico que ayuda a drenar y descongestionar. Para líneas de expresión, los péptidos y el retinol específico para contorno pueden mejorar la textura y firmeza.

De hecho, puedes aplicar diferentes contornos en tu rutina de mañana y noche si necesitas tratar diferentes problemas. Sobre todo, cuando requieres activos que no encajan bien juntos. Un clásico es optar por los antioxidantes en la rutina de día y un ingrediente que active la regeneración cutánea, como podría ser el retinol, en la rutina de noche.

Contorno ojos

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Cuidar el contorno de ojos no es complicado, pero sí requiere atención y conocimiento. Evitar estos cinco errores te permitirá aprovechar al máximo tu producto y mantener una mirada más descansada y luminosa. Yo cometía algunos y he notado la diferencia desde que cuido el contorno de ojos con cautela.

La piel del contorno refleja nuestro estilo de vida, por lo que merece un cuidado específico, constante y respetuoso. Es donde primero se notan los años, porque se daña con facilidad. Con los gestos adecuados, los activos correctos y una aplicación consciente, tu mirada puede convertirse en tu mejor aliada de belleza.

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